domingo, 16 de diciembre de 2012

Leave the light on: We want to see.

Los días se agrietan, como algunas de tus dudas. En tiempos indefinidos donde ideas sin cabeza reinan, no puedo discernir entre lo real y lo imaginario. Lo misceláneo se apodera del cielo y del suelo. 
En mundos donde hay que huir para encontrarse, donde se debe escapar del "tú haces, tú temes", donde pocos alientos de pureza le quedan a la tierra, ¿cómo distinguir? 
Ni la droga más dura me aparta de mi mente. Ni me eleva los pies del suelo ni me entierra bajo éste, no encuentro la opción, esa opción. Ni la creo ni la destruyo. No hay peor cárcel que uno mismo, y eso no viene en los libros, ni en películas de David Lynch ni en las pinturas de Klimt. 

Las verdades implícitas las descubres solo, así como las sufres.

4 Gritos al vacío :

Desdeeluniversocreador dijo...

No podría estar más de acuerdo...

Ire dijo...

Cuanta razón.

El hombre invisible dijo...

¿Verdades implícitas?
Las únicas verdades son las que descubre uno solo.
Lo otro son noticias de noticias de noticias que alguien nos susurra como si fueran algo.
Gritaba Corcobado hace mucho, "la libertad es la cárcel más grande de todas las cárceles", no sé qué pensar.
Mejor no pienso.
Prefiero no molestar(me).

- Undone. dijo...

En este caso lo mejor es no pensar, ¿para qué hacerlo?

A veces envidio a la gente sin mente, sin puzzles interiores, sin complejidad. Otras veces pienso que son ellos los que deben envidiarme. Y así funciona este círculo vicioso.

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